Aún recuerdo la primera vez que vi una tabla periódica. Fue en un laboratorio de química del instituto y yo me quería morir. Mi alma humanística se resisitía a gastar horas útiles de mi cerebro en aprender toda esa cantidad de datos irrelevantes (para mí).
Han pasado unos años de esa dura experiencia y me encuentro con esta gran pieza: Brandeleiev. Una tabla periódica que al fin me interesa, porque está compuesta de marcas. La creatividad da para todo y esto es una prueba de ello. Meter a los logos de las más marcas que han "marcado" a nuestra vida es un trabajo digno de un león de Cannes, y como no podía ser de otra forma, así fue. Os dejo en buena compañía.
vía: http://leblog.wcie.fr/
1 comentario:
Nice! y buena músiquita ;)
Saludos biónicos
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