
Hace unos días tuve la oportunidad de descargarme un libro llamado “Oh my god what happened, and what should I do?”. Una especie de manual práctico para publicitarios y marketinianos de la escuela tradicional, que intenta sintetizar a modo de “manifiesto cluetrain revisted” las claves y oportunidades de este nuevo tiempo. Me pareció muy interesante y decidí hacer una versión libre del mismo, adaptando el contenido a nuestra nueva realidad social y potenciando la importancia de un cambio de modelo dentro del pensamiento publicitario.
1 Aprende a perder la “social media phobia”
Desde que apareció este Tsunami llamado social media muchos publicitarios han intentado seguir aferrados a sus viejas campañas convencionales, y creen que todo lo social se resuelve poniendo los logos de Facebook y Twitter en las webs de sus clientes. Esta actitud lo que revela es “MIEDO”. Un fuerte miedo a perder su zona de confort, a lo desconocido, pero sobre todo, miedo a apostar por un nuevo terreno donde el control lo tiene el público y no las empresas. Entonces, cómo superamos este pánico: la respuesta es muy simple, haciendo las cosas diferentes.
2 Los books con spots y anuncios de prensa huelen a los 90´s
Ya no vale eso de tener un book con 20 spots de Coca-Cola, o 30 anuncios de Volkswagen, ahora las agencias convencionales buscan creativos con ideas 100% social media, que entiendan que esa chica que usa Facebook no quiere Spam, ni a un Big Brother diciéndole que es lo que tiene que comprar. Ella quiere tener a una marca que hable de igual a igual y no la engañe. Ella busca una marca amiga. Y tristemente chic@s 30 segundos en Prime Time no son suficientes para establecer una amistad. Por eso o cambias tu manera de comunicar o te cambiarán.
3.- La Interactividad no es un banner.
Un banner, un microsite o crear una página de Facebook no es interactividad. La interactividad debe estar en la raíz de la campaña y no como un condimento al final de la estrategia. Si tu idea no lleva en su ADN esa base de participación e integración con tu público estará perdida. Hacer que tu campaña cruce la línea unidireccional de antes y se convierta en un diálogo debe ser tu objetivo.
4.- Si una idea no funciona online no es una gran idea.
Según el libro, esa fue la frase que un “BIG BOSS” de una gran agencia dijo a sus creativos tradicionales durante una reunión. Y vaya que tiene razón, ya que hoy en día una idea que sólo funciona en un spot o en un anuncio se queda incompleta. ¿De qué nos sirve dar con una gran campaña con las piernas cortas? La clave está en pensar en conceptos que funcionen en todos los medios. Que en cada formato aporten un nuevo matiz y evolucionen en función de las plataformas donde habitan.
5.- Las mentiras tienen los Tweets largos.
Atrás quedaron los tiempos de Mad Men y sus anuncios de médicos hablando de lo saludable que era Lucky Strike. Hoy las mentiras en publicidad se difunden como la pólvora. Ahora mismo la última palabra la tiene el usuario, así que no te olvides que en tiempos de 2.0 cualquier cosa que no digas, o que intentes ocultar puede ser una bomba de tiempo que puede estallar en 140 caracteres.
6.- Los Banners son los nuevos anuncios de revistas.
Olvídate de poner el típico banner intrusivo y tocho en la cara de tu público. Sé creativo. Emociónalo como haces en las revistas, si lo has logrado atrapar en un trozo de papel imagina todo lo que puedes hacer en una animación. El banner es una oportunidad de interacción que muchos creativos desperdician y es momento que tú te diferencies del resto. Allí está tu éxito.
7.- Usar una tecnología innovadora no quiere decir que seas innovador.
Que sepas usar Foursquare como un gurú está genial, que en Twitter tengas más followers que Obama es un puntazo, que conozcas más apps que Steve jobs está muy bien, pero y… ¿Qué hay de las ideas? Ellas son las que marcan la diferencia y le dan valor a la plataforma social. Por eso no te enfoques en encontrar una gran tecnología y después busques las ideas, al contrario, enfócate en encontrar una gran idea y después busca la tecnología que le dará vida”.
8.- No pienses en un viral, piensa en algo asombroso.
Me preocupan mucho los clientes que piden virales como Donuts. Eso demuestra el grado de desconocimiento de los mismos sobre el concepto viral. Un viral no es Youtube (editar, subir y ¡hala! Ya tienes un viral), nadie te puede garantizar que una vídeo será viral (a menos que seas pariente de Nostradamus), eso dependerá de lo potente que sea la idea y sobretodo del grado de aceptación que tenga el público, entre otros factores. Por eso en lugar de intentar que la gente muerda el anzuelo, pon una buena carnada en él y lo más seguro es que des con una gran pesca.
9.- Cada campaña es Global.
Esto no es nuevo pero se nos olvida, Internet ha hecho que las fronteras desaparezcan y con ello ha abierto una caja de Pandora. Al pensar en una campaña ya no te enfoques en el público español, piensa en el mundo porque tu campaña será vista por millones en cuestión de segundos. Si tienes como cliente a una multinacional, ¡Atención! Recuerda que eres parte de un todo y ya no hay secretos locales. Si tienes un cliente pequeño ¡Atención! Una campaña online puede convertirse en la oportunidad de crecer exponencialmente, gracias a nuevos negocios provenientes de cualquier parte del mundo.
10.- Prepárate, todo será digital
Si en apenas 6 años nuestra vida y nuestros hábitos han dado un giro de 360 grados hacia lo digital, te imaginas lo que nos deparan los próximos diez años. Ante este panorama, ¿realmente crees que puedes enfrentarte a un mundo así con la forma tradicional de hacer publicidad? Los publicitarios no somos entes rígidos en nuestra naturaleza está el cambio, por eso hoy más que nunca el cambio no sólo nos viene bien, es nuestro mejor amigo.
Os dejo el enlace del libro y os invito a sumergirse en él. No tiene desperdicio.
Haz clic para descargar (no te preocupes sólo te costará un Tweet).