La historia es muy simple, los holandeses pierden la cabeza en Queensday, beben cerveza hasta límites insospechados y acto seguido necesitan vaciar sus hinchadas vejigas donde sea. El problema es que utilizan los canales como WC ¿Cómo cambiar un hábito tan popular y escatológico? La agencia Achtung tuvo una idea que no sólo cambiaba las costumbres de los borrachines meones, además los divertía. Va a ser cierto eso que todo entra mejor si se le aplica un poco de divertimento a cualquier cosa.
vía: creativecriminals

1 comentario:
Uno de esos buenos ejemplos de como la comunicación puede cambiar actitudes muy arraigadas poquito a poco.
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