Soy un defensor de la creatividad como un solucionador de problemas, más allá de premios, festivales, y creativos gafapastas con camisetas irreverentes (mi caso), creo que la creatividad publicitaria cumple una función con la gente muy importante, ella debe vigilar las inquietudes, tendencias y cambios de paradigmas de las personas para ofrecer a través del poder de las marcas respuestas a esas demandas.Coca-Cola, una veterana en marketing y publicidad, cumple a rajatabla todo lo que acabo de comentar. Se da cuenta que los salvadoreños, sumergidos en una larga crisis económica, usaban bolsas genéricas de plástico para evitar pagar por la botella de Coca-Cola (en algunos países de centroamérica se paga un impuesto por quedarse con las botellas de vidrio en los pequeños comercios), estas bolsas eran antihigiénicas, eliminaban a la marca y hacían dudar si al pedir una Coca-Cola, estabas bebiendo la mítica bebida u otra cosa.
Ante esta realidad Coca-Cola crea una bolsa, que estéticamente no es una maravilla pero que cumple una función vital, dar respuesta a una inquietud social y llegar, como marca, a un amplio público, sin perder su branding, estimulando las ventas y creando un engagement con la bebida que demuestra que aprende del salvadoreño de a pie y le ofrece soluciones reales sin efectos especiales ni felicidades edulcoradas.
Os dejo con esta muestra de que cuando se quiere llegar al público se puede, con crisis o sin ella, con branding de libro o sin él, con presupuesto o sin un duro. Lo importante son las ideas que se amoldan a la realidad, no sólo de El Salvador sino de muchos otros países que han copiado la fórmula.
2 comentarios:
Gran manera de adaptarse a los hábitos de los consumidores.
sí, genial y sobre todo un derroche de plásticos no reciclables que acaban en el vertedero en vez de utilizar el fácilmente reutilizable vidrio. un despropósito total.
cocacola sigue haciendo caja y encima hay que premiarles.
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